Una botella de vino es sinónimo de un recuerdo privilegiado de un momento compartido, de amistad, de fiesta, de charlas, de amor… En Q de Bouteilles, creemos que un residuo representa tan sólo falta de creatividad. Por ello, hemos querido prolongar esos momentos sagrados dándoles a botellas vacías pero repletas de recuerdos una segunda y larga vida.